Emociones después de un aborto

Emociones después de un aborto

tristezaLa  experiencia más traumática a la que se puede enfrentar una pareja es la de perder a su bebé en algún momento de su embarazo  o a su bebé recién nacido/a.
Vivir esta experiencia es un duro golpe, es la pérdida de un hijo/a, de  una familia, de un sueño compartido, de un proyecto de futuro. Este es un duelo que se suele pasar por alto, porque vivimos en una cultura que le huye a la muerte y al dolor, nadie lo quiere ver y la sociedad no le da permiso  para existir. En los casos de aborto en el primer trimestre sobre todo, parece que no hubiese pasado nada y la pareja sufre en silencio y soledad. En los casos de un embarazo avanzado ó en que la criatura pudo nacer,   la prisa de los médicos, de la familia por pasar página, de las personas cercanas por negar la realidad y no hablar de ello. Como si lo que no es nombrado dejara de existir.

El duelo es el proceso de adaptación emocional que sigue a cualquier pérdida (pérdida de un empleo, pérdida de un ser querido, pérdida de una relación, etc.). Aunque convencionalmente se ha enfocado la respuesta emocional de la pérdida, el duelo también tiene una dimensión física, cognitiva, filosófica y de la conducta que es vital en el comportamiento humano

En el camino a la maternidad/paternidad podemos atravesar diferentes duelos

 Duelo por abortos y embarazos perdidos

En muchos casos la dificultad para concebir, para llevar adelante un embarazo ó para comenzar a crear algo nuevo en nuestras vidas, tiene que ver con habernos saltado un duelo. En lo que refiere al útero si inconscientemente seguimos aferradas a un embarazo frustrado, no estamos dejando espacio para lo nuevo, para una nueva gestación y concepción. Aunque el útero esté vacío no está disponible.

 Duelo por no poder tener hijos de forma “natural”

Cuando la pareja decide tener un hijo con un método de reproducción asistida y evita reconocer la pérdida que implica no poder hacerlo de forma natural , puede quedar lastimada la forma en la que gestionanarán en el futuro las cuestiones relacionadas con los hijos.

El saltarse el duelo puede tener los siguientes efectos 

Puede interferir en la capacidad de los padres para reconocer el dolor asociado con las dificultades en los tratamientos de fertilidad y, para apoyarse mutuamente en ese tránsito. – Puede obligar a los padres a auto-protegerse, y esto podría entorpecer la capacidad de formar vínculos emocionales fuertes el futuro hijo. – Puede causar que los padres proyecten temores y creencias del pasado en relaciones actuales.

El acompañamiento terapéutico es de gran apoyo para transitar el duelo como un proceso natural. Reconocer las emociones que nos invaden, ponerles nombre, sostenerlas y gestionarlas  para  completar  el proceso, regenera a ambos miembros de la pareja y  sana relación.

 

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